🗓️ Aprovecha 50% OFF | Por tiempo limitado ⏰
⌛ Promoción por tiempo limitado ⌛
dias
horas
mins
segs
Aplicar
  • Inicio
  • Blog
  • Argentina campeona del Dakar de motos: Luciano Benavides hizo historia

Argentina campeona del Dakar de motos: Luciano Benavides hizo historia

La victoria fue por apenas dos segundos tras casi 8.000 km. Una definición inédita en la competencia que consagró al argentino.

Argentina campeona del Dakar de motos: Luciano Benavides hizo historia

Juan Manuel Fangio solía decir que las carreras terminan recién cuando se baja la bandera a cuadros. Una frase que parece obvia, casi una verdad de perogrullo, pero que el Rally Dakar 2026 volvió a cargar de sentido en todas sus acepciones posibles. Un argentino brillando en lo más alto de una competencia internacional, una definición mínima e histórica y un resultado que no se explica hasta que el cronómetro dicta su sentencia final. Esta vez, la razón volvió a estar del lado del quíntuple campeón.

El Dakar volvió a escribir una de esas historias que desafían cualquier cálculo previo. Luciano Benavides ganó el Dakar 2026 en motos por apenas dos segundos, después de casi 8.000 kilómetros de carrera y trece etapas en Arabia Saudí. Una definición extrema, cargada de tensión… y también de señales.

Esta competencia exigente y extrema no se decide hasta el último metro, y este año se confirmó de la manera más cruda. Luciano Benavides cerró la competencia con un tiempo total de 49 horas, 41 segundos, superando por apenas dos segundos al estadounidense Ricky Brabec, que finalizó con 49 horas, 43 segundos. Una diferencia microscópica después de dos semanas de carrera.

La jornada final, con 105 kilómetros cronometrados en la zona de Yanbu, exigió cabeza fría y lectura fina del terreno. Benavides sostuvo el ritmo, cuidó la moto y navegó con precisión, aun sabiendo que partía con más de tres minutos de desventaja en la general. El desenlace se definió en el tramo final de la última especial. Cuando restaban apenas 7 kilómetros de los 105 cronometrados, el estadounidense Ricky Brabec sufrió un inconveniente clave: perdió las referencias de navegación en una zona compleja del recorrido y, además, se vio obligado a frenar su marcha al cruzarse con una manada de camellos que interrumpió su tránsito. Ese tiempo perdido fue decisivo y terminó sellando su suerte, permitiendo que Luciano Benavides asegurara la victoria general para la Argentina.

Después de cruzar la meta, Benavides intentó poner en palabras lo que había pasado. Contó que días antes había tenido una imagen onírica: él recibiendo la copa de manos de Lionel Messi. No lo tomó como una certeza, sino como una intuición difícil de explicar. A lo largo de la carrera —según relató— se repitieron números, situaciones y recuerdos que le reforzaban esa sensación de que algo podía darse. Incluso cuando todo parecía perdido, no dejó de creer.

Y el Dakar, una vez más, rompió cualquier lógica previa.

La edición 2026 significó el primer Touareg para Luciano y también una confirmación del valor de la constancia. Nueve participaciones, golpes duros, reconstrucciones físicas y mentales, y una evolución técnica que terminó encontrando su momento justo. Para KTM, además, fue el 21° triunfo en motos, consolidando su dominio reciente en la categoría.

El festejo tuvo un condimento especial. En el vivac final lo esperaban su hermano Kevin —también ganador del Dakar en ediciones anteriores—, mecánicos, integrantes del equipo y otros argentinos que siguieron la carrera desde adentro. No hubo grandes discursos: hubo abrazos largos, alivio y esa mezcla de incredulidad y alegría que solo genera el Dakar cuando se gana al límite.

Rally2 y los argentinos que llegaron a Yanbu

En la categoría Rally2, el esloveno Toni Mulec aseguró la victoria general, mientras que el sudafricano Michael Docherty fue el más rápido en la última especial. Para los argentinos Santiago Rostan y Leonardo Cola, el objetivo fue claro desde el inicio: terminar el Dakar. Ambos lo lograron, finalizando 22° y 31° respectivamente, un resultado que en esta carrera tiene un valor enorme.

Cuando la técnica sostiene al sueño

Más allá de la épica y las señales, el Dakar vuelve a dejar una lección concreta: los sueños solos no alcanzan. Para que “todo se alinee” hace falta preparación, método y comprensión profunda de la moto. Navegación, gestión del ritmo, lectura del terreno y cuidado mecánico son tan decisivos como el talento del piloto.

En mecanicadelamoto.com insistimos en esa mirada: entender la máquina, anticipar fallas y tomar decisiones técnicas bajo presión. El Dakar no es solo una carrera legendaria. Es, también, el ejemplo más extremo de cómo la mecánica bien entendida puede sostener incluso aquello que parece imposible.


Comentarios
Unirse a la conversación
Escribe tu comentario…
Aún no hay comentarios en este artículo
Te puede interesar
Accede con tu cuenta de MecanicaDeLaMoto.com
¿Ya tenes cuenta?
Iniciar sesión
Cerrar X